D019 Reconocimiento de las Tierras Indígenas

La Resolución 2012-A131 de la Convención General declaró:

Se resuelve, con la aprobación de la Cámara de _______, Que la 77a Convención General exprese su solidaridad con los pueblos indígenas del mundo y apoye su derecho a vivir y conservar sus tierras y territorios tradicionales, a conservar sus lenguas y enriquecer sus culturas, y asegurar que sus tradiciones se fortalezcan y sean transmitidas a las generaciones futuras.

El propósito de esta resolución es ampliar el trabajo que se inició en 2012-A131. Hace que la Sociedad Misionera Nacional y Extranjera (Iglesia Episcopal) pase de apartarse de los Pueblos Indígenas de la Tierra a reconocer las tierras en las que rendimos culto, trabajamos y vivimos como tierras que no nos pertenecen, sino que solo nos sirven de residencia temporal. Nos acerca al Camino del Amor. El Camino del Amor nos pone en el camino de Girar, Aprender, Orar, Adorar, Bendecir, Ir y Descansar. Todos ellos son fundamentales para nuestra vida como seguidores de Cristo vivo.

El reconocimiento de las tierras en las que rendimos culto, rezamos, trabajamos y vivimos nuestras vidas nos ayuda a apreciar que tenemos relaciones que no han sido plenamente comprendidas o reconocidas. Proclamamos que nuestra iglesia “acoge a todos”, pero al mismo tiempo no reconocemos que las tierras en las que desarrollamos nuestra vida no son nuestras tierras ancestrales. Los antepasados de la tierra se encuentran entre la “Gran Nube de Testigos” (Hebreos 12:1). Esta resolución sirve para reconocer a esos testigos mientras avanzamos hacia una Amada Comunidad como Cuerpo de Cristo.