D041 Modificar el Canon IV.3: de la Responsabilidad

Los obispos son, por autoridad canónica, responsables de la supervisión de todos los procesos del Título IV en los que esté implicado el clero de su diócesis o el de otra diócesis, cuando la jurisdicción haya sido transferida de una diócesis a otra (Canon IV.19.5).  Se trata de una responsabilidad de peso, al igual que la adjudicación cuidadosa e intencionada de cualquier asunto sujeto a proceso en virtud de este Título.  Los procesos del Título IV deben manejarse cuidadosamente para mantener el cumplimiento de las disposiciones de este Título.  Cuando la diócesis adjudicadora no cumple con los requisitos de los cánones, el demandante, el Acusado y otras partes perjudicadas sufren innecesariamente.  Actualmente, no existe ningún método para responsabilizar a una diócesis adjudicadora cuando hay incumplimiento de los cánones.  Los Gestores, los Investigadores, los Abogados Eclesiásticos, las Juntas Disciplinarias y los miembros del Panel no están en posición de alterar los cánones basándose en lo que puedan considerar como un asunto o enfoque pastoral.  En algunas circunstancias, solo el Obispo puede dar una respuesta pastoral.  Cuando los Gestores, los Investigadores, los Abogados Eclesiásticos, las Juntas Disciplinarias y los miembros del Panel se salen de las expectativas de los cánones, un proceso del Título IV puede descarrilarse y el Demandante, el Acusado y otras partes perjudicadas se confunden en cuanto a su posición dentro del proceso. Actualmente, no existe ningún método para responsabilizar a los laicos, así como a los clérigos asignados a funciones específicas sujetas a las disposiciones de este Título, fuera de la supervisión de su Obispo.  Esta modificación del canon establece cierta forma de responsabilidad a través de los Obispos para la correcta ejecución del proceso sujeto a las disposiciones de este Título.