B011 Modificar el Artículo X de la Constitución de la Iglesia Episcopal (primera lectura)

 

En 2018, el Comité Permanente de Liturgia y Música escribió que la iglesia había estado “trabajando sin una red canónica” durante muchos años con respecto a ciertos textos litúrgicos ampliamente utilizados. “Los textos que las iglesias utilizan cada domingo, en toda la extensión de la Iglesia Episcopal, tienen una autorización constitucional y canónica muy tenue”, señalaron. Entre ellos se encuentran los textos de Fiestas y Ayunos Menores y sus textos sucesores, junto con Enriching Our Worship (Enriqueciendo nuestro culto). La conclusión, escribieron, es que “la Constitución y los Cánones no dicen nada sobre si la Convención General puede autorizar liturgias no incluidas en el Libro de Oración Común, sin modificar el artículo X. Además, no autoriza ningún proceso para autorizar liturgias”.

El camino propuesto del Grupo de Trabajo para Revisión Litúrgica y del Libro de Oración (Task Force for Liturgical and Prayer Book Revision, TFLPBR) aborda este asunto (2022-A059), pero crearía más problemas de los que resuelve. En resumen, la A059 propone cambiar la definición del libro de oración: en lugar de un libro propiamente dicho, “se entiende que el Libro de Oración Común son aquellas formas litúrgicas autorizadas por la Convención General”, tal y como establece su artículo X revisado. En teoría, podrían añadirse muchas liturgias de este tipo, ya que “los métodos contemporáneos y futuros de publicación podrían no estar restringidos a la forma de un libro”. Al hacerlo, el Grupo de Trabajo para Revisión Litúrgica y del Libro de Oración propone que la iglesia podría añadir liturgias al libro de oración que respondan al “anhelo expresado de lenguaje inclusivo e imágenes expansivas para la humanidad y la divinidad a través de liturgias de prueba y suplementarias aprobadas en el Libro de Oración Común y autorizadas para su uso opcional en toda la Iglesia”.

Este camino propuesto presenta varias dificultades. Lo más problemático es que la propuesta fomenta la profusión de textos litúrgicos con estado de libros de oración, sin que haya suficientes protecciones para garantizar que estén preparados para articular la fe y el orden de la iglesia a los que todo el clero se debe suscribir. Dado que no se prevé la reimpresión de nuevos libros de oración, sería demasiado fácil añadir continuamente al nuevo “libro de oración en la nube”, una carpeta virtual teóricamente infinita que rápidamente se volvería internamente inconsistente e incoherente. Además, la resolución no propone ningún control por parte de la Comisión Permanente sobre Liturgia y Música u otro organismo, sino únicamente los votos de dos Convenciones Generales sucesivas. Los nuevos textos podrían ser redactados por un solo diputado y propuestos por el pleno, y en tres años alcanzarían la categoría de libro de oración. En cambio, el Libro de Oración Común de 1979 fue sometido a un exhaustivo escrutinio por parte de un equipo de académicos y líderes capacitados durante muchos años antes de su adopción.

La A059 incluye la modificación al artículo X propuesta por la Comisión Permanente sobre Liturgia y Música y aprobada como primera lectura en 2018. Esta modificación asegura que la Convención General pueda autorizar en cualquier reunión “para su uso en toda esta Iglesia, según lo dispuesto por Canon, liturgias alternativas y adicionales para complementar las previstas en el Libro de Oración Común”. Sin embargo, la A059 no proporciona por canon una descripción clara del tipo de autorización que deben llevar esos textos. La A059 tampoco distingue suficientemente entre los textos “alternativos” y los “adicionales”, que son de naturaleza diferente, como por ejemplo, las oraciones eucarísticas alternativas y los servicios de oración para las mujeres en duelo tras un aborto espontáneo.

Si se adopta, la propuesta del Grupo de Trabajo para Revisión Litúrgica y del Libro de Oración debilitaría el estado histórico del libro de oración como “texto estándar y normativo para el culto en esta Iglesia”, al incluir numerosos textos nuevos que nunca se imprimirán en los libros que se encuentran en nuestras bancas. Ninguna otra provincia de la Comunión Anglicana ha dado ese paso, por una buena razón. La A059 proporciona una red canónica para otros textos autorizados a los que no se les ha dado el estado de libro de oración; pero el estado canónico que se les da no se ajustaría a su naturaleza de textos en proceso de recepción.

Proponemos, en cambio, una estructura en cuatro partes que corresponde al uso real de los textos litúrgicos en nuestra iglesia:

Primero está el Libro de Oración Común Proponemos que no se haga ninguna alteración o adición al libro de oración, a menos que haya sido estudiado y afirmado por la Comisión Permanente sobre Liturgia y Música y aprobado primero como texto para Uso de Prueba.

Segundo, sugerimos una nueva categoría, Ritos Litúrgicos Autorizados. Dichos textos estarían disponibles para su uso en toda la iglesia, tal y como se especifica en el canon, lo que permitiría autorizarlos en toda la iglesia sin necesidad de modificar o añadir nada al libro de oración. Mientras que algunas provincias anglicanas han conservado sus libros de oración históricos junto con un libro de oración alternativo completo (como en Canadá, Nueva Zelanda, Inglaterra y Sudáfrica), otras provincias (como Escocia) han establecido un proceso para autorizar ritos adicionales sobre una base más ad hoc sin producir un libro de servicio alternativo completo. Nuestra propuesta es afín a este segundo método.

Tercero, habría una categoría de Ritos Litúrgicos de Uso Experimental, como adiciones o alternativas al Libro de Oración Común o a los Ritos Litúrgicos Autorizados. Estos ritos estarían explícitamente sujetos al permiso de la Autoridad Eclesiástica diocesana, tal y como especifica actualmente el antiguo Obispo Presidente Frank Griswold en el prefacio del primer volumen de Enriching Our Worship.

Cuarto, habría una categoría de Ritos Litúrgicos Complementarios, correspondientes a textos como el Libro de Ritos Ocasionales y Fiestas y Ayunos Menores. Como reconoció la Comisión Permanente sobre Liturgia y Música en 2018, no tenemos ninguna categoría canónica que permita este tipo de textos, y es deseable una claridad canónica para su estado.

Nuestra iglesia ya ha estado operando de facto con estas cuatro categorías. Aunque la Constitución actual no establece que la Comisión Permanente sobre Liturgia y Música deba estudiar cuidadosamente los textos litúrgicos antes de obtener el estado de libro de oración, esa fue la sabia práctica que nos dio el Libro de Oración Común de 1979. Este proceso se ha obviado últimamente, pero sería prudente hacerlo canónicamente necesario.

Recientemente, la Iglesia ha autorizado varios textos para el Uso de Prueba de una manera que funciona como nuestra propuesta de Ritos Litúrgicos Autorizados: varias oraciones eucarísticas de lenguaje expansivo, y ritos matrimoniales inclusivos. Con una nueva categoría de Ritos Litúrgicos Autorizados, la iglesia podría eventualmente decidir si esta u otra categoría le conviene más.

Por último, la tercera y la cuarta categorías cubren una clara necesidad. Las liturgias de Enriching Our Worship han sido autorizadas de múltiples y diferentes maneras por los obispos y rectores de toda la Iglesia. Esto es apropiado para los textos en proceso de experimentación, que pueden ser revisados según sea necesario de forma orgánica sin cargar con la fe y el orden de la iglesia. Este es el tipo de proceso de discernimiento ascendente que la Convención General de 2018 previó en la Resolución A068.

Nuestra propuesta reducirá la confusión litúrgica proporcionando un camino claro y ordenado para la continua revisión y experimentación litúrgica, al tiempo que garantiza que los cambios en el Libro de Oración reflejen un consenso sin prisas y un estudio cuidadoso.

 

2022-A059 – Modificar el Artículo X de la Constitución de la Iglesia Episcopal (Primera Lectura)

 

Se resuelve, con la aprobación de la Cámara de _________,

Que la 80a Convención General de la Iglesia Episcopal modifique el Artículo X de la Constitución de la Iglesia Episcopal de la siguiente manera:

Sec. 1. El Libro de Oración Común, en su versión actual o con las enmiendas que la autoridad de la Iglesia que la Convención General pudiera hacer en el futuro, se utilizará en todas las Diócesis de esta Iglesia. Se entiende por Libro de Oración Común aquellas formas litúrgicas autorizadas por la Convención General según lo dispuesto en la sección 2 de este Artículo. No se introducirá alteración o adición alguna al mismo, a menos que se proponga primero en una reunión ordinaria de la Convención General y, por una resolución de la misma, se envíe en el plazo de los seis meses siguientes al Secretario de la Convención de cada Diócesis, para su presentación ante la Convención Diocesana en su siguiente reunión, y se adoptará por la Convención General en su siguiente reunión ordinaria por una mayoría de todos los Obispos con derecho a voto de la Cámara de Obispos, excluyendo a los Obispos jubilados ausentes, y mediante una votación por órdenes en la Cámara de Diputados, según las disposiciones del Artículo I, Sec. 5, salvo que el acuerdo por órdenes requerirá el voto afirmativo de cada orden por una mayoría de las Diócesis con derecho a representación en la Cámara de Diputados.

Sec. 2. No se hará ninguna alteración, enmienda o adición al Libro de Oración Común, a menos que la Convención General la apruebe en primera lectura en una reunión ordinaria de la Convención General y, por resolución que así lo disponga, sea enviada por el Secretario de la Convención General al Secretario de la Convención de cada Diócesis, para que se dé a conocer a la Convención Diocesana en su siguiente reunión ordinaria, y sea adoptada en segunda lectura sin modificaciones por la Convención General en su siguiente reunión ordinaria por la mayoría de todos los Obispos, excluyendo a los Obispos retirados que no estén presentes, del número total de Obispos con derecho a voto en la Cámara de Obispos, y por un voto afirmativo por órdenes en la Cámara de Diputados de acuerdo con el Art. I, Sec. 5 de esta Constitución, con la salvedad de que la concurrencia afirmativa de las órdenes requerirá el voto afirmativo en cada orden de la mayoría de las Diócesis con derecho a representación en la Cámara de Diputados.

Sec. 3. A pesar de lo anterior, laLa Convención General podrá, en cualquiera de sus reuniones, por una mayoría del número total de Obispos con derecho a voto en la Cámara de Obispos, y por una mayoría de los Diputados Clericales y Laicos de todas las Diócesis con derecho a representación en la Cámara de Diputados, votando por órdenes en la formapreviamente dispuesta en este Artículo:

a. Modificar la Tabla de Lecciones y todas las Tablas y Rúbricas relativas a los Salmos.

b. Autorizar para su uso de prueba en toda esta Iglesia, como alternativa en cualquier momento o épocas a las revisiones o alternativas completas o parciales que en cualquier momento se hagan al Libro de Oración Común establecido, en su totalidad o en parte, que puedan ser propuestas de manera periódica por la Comisión Permanente sobre Liturgia y Música, e implementadas de acuerdo con las directivas de la Convención General. o a cualquier sección u Oficio del mismo, una propuesta de revisión de todo el Libro o de cualquier parte del mismo, debidamente emprendida por la Convención General.

c. Autorizar para su uso en toda esta Iglesia, según lo dispuesto por Canon, liturgias alternativas y adicionales para complementar las previstas en el Libro de Oración Común.

Sec. 4. Además se dispone que ningúnNingún texto de este Artículo se interpretará como una restricción a la autoridad de los Obispos de esta Iglesia de aceptar dicha orden dentro de lo permitido por las Rúbricas del Libro de Oración Común o por los Cánones de la Convención General para el uso de formas especiales de culto dentro de sus jurisdicciones.

 

Explicación

La Resolución 2018-A068 instruyó al Grupo de Trabajo para Revisión Litúrgica y del Libro de Oración que propusiera a la 80a Convención General revisiones de la Constitución y los Cánones “para permitir que la Iglesia Episcopal sea adaptable en su interacción con las futuras generaciones de episcopales, multiplicando, conectando y diseminando nuevas liturgias para la misión, asistiendo en la revisión del libro de oración en otras provincias de la Comunión Anglicana”.

El proyecto de revisión del Artículo X propuesto reorganiza el texto para una mayor claridad del lenguaje y la estructura; incorpora el texto de la Resolución 2018-A063, aprobada en primera lectura y pendiente de segunda lectura; y responde al anhelo expresado de un lenguaje inclusivo y una imaginería expansiva de la humanidad y la divinidad a través de liturgias de prueba y suplementarias aprobadas para el Libro de Oración Común y sancionadas para su uso opcional en toda la Iglesia.

La declaración inicial del Artículo X no se modifica, manteniendo el principio de que el Libro de Oración Común es el texto litúrgico estándar y normativo para el culto en esta Iglesia. Se añade una segunda frase para expresar que todas las liturgias que la Convención General autorice siguiendo el protocolo de la Sección 2 forman parte del Libro de Oración Común. El resto de la sección, que establece el método de adopción, pasa a ser la Sección 2. Las modificaciones intentan cambiar la conciencia de la Iglesia de que los métodos contemporáneos y futuros de publicación no pueden limitarse al formato de un libro. Lo que la Convención General adopta como libro de oración no es un tipo de publicación (un libro) sino el contenido, es decir, el texto de las liturgias.