A171 Elogio al Reverendísimo Michael Bruce Curry

Se resuelve, Que la Cámara de Diputados de la 80ª Convención General de la Iglesia Episcopal elogie al Reverendísimo Michael Bruce Curry por su liderazgo como Obispo Presidente durante esta época tan difícil de nuestra historia, tanto en el mundo como en la iglesia; y asimismo

Se resuelve, Que nos deleitemos con su estilo de predicación que nos inspira, nos enseña y quizás a veces confunde a los traductores e intérpretes del lenguaje de señas cuando intentan seguirlo mientras se mueve por el espacio previsto; y asimismo

Se resuelve, Que nos maravillemos de su capacidad a través de su predicación para hipnotizar al mundo entero con su sermón en la boda del Príncipe Harry y Meghan Markle el 19 de mayo de 2018, en la Capilla de San Jorge en el Castillo de Windsor, Inglaterra, durante el cual predicó el potencial redentor del amor que electrizó la boda; y asimismo

Se resuelve, Que los cinco libros escritos por el Obispo Presidente han inspirado a personas de toda la iglesia y de fuera de ella, enseñando el poder del amor y cómo aferrarse a la esperanza y la fe durante estos tiempos tan problemáticos; y asimismo

Se resuelve, Que valoremos sus enseñanzas durante las Giras de Evangelización, de que somos herederos del Movimiento de Jesús y que tenemos la oportunidad como episcopales de estar equipados como evangelistas y de dar la bienvenida a personas que no son parte de la iglesia para que se unan a nosotros en el Movimiento de Jesús; y asimismo

Se resuelve, Que todos seamos bendecidos por ser parte de la visión animadora del Obispo Curry y del mensaje de su ministerio para buscar la reconciliación racial, para abordar de cualquier manera que nuestros dones permitan la labor en pro del cambio climático, para ser parte del evangelismo al que estamos llamados, para cuestionar las políticas de inmigración y trabajar por la justicia, y para ser una comunidad acogedora que bendiga la igualdad del matrimonio; y asimismo

Se resuelve, Que celebremos que nos haya enseñado a través de su propio ministerio y predicación que nosotros, como episcopales, somos miembros del Movimiento de Jesús y que “Si no se trata de amor, no se trata de Jesús”.