A050 Respaldar los Esfuerzos Colaborativos con la Iniciativa de Justicia Equitativa (EJI) para Colocar Placas Conmemorativas.

Josué 4:4-7 “Llamó Josué a los doce hombres que había elegido de entre los israelitas, uno por cada tribu y les dijo: “Entrad hasta el medio del Jordán, donde está el Arca de la alianza del Señor, y cargue cada uno al hombro una piedra, una por cada tribu de Israel. Para que sirva de recuerdo conmemorativo entre vosotros. Cuando el día de mañana os pregunten vuestros hijos: ‘¿Qué hacen ahí esas piedras?’

Les responderéis: ‘Es que las aguas del Jordán quedaron cortadas ante el Arca de la alianza del Señor: cuando el Arca cruzaba el Jordán, las aguas del Jordán se cortaron’. Estas piedras servirán a los israelitas de recuerdo para siempre.”

Desde 1619 y quizás desde antes, trajeron a africanos a los Estados Unidos a trabajar como esclavos; una ocupación que trajo gran sufrimiento a los esclavos y frecuentemente daba como resultado una muerte brutal y prematura. Además, debido a la Doctrina del Descubrimiento, los europeos que inmigraban a Estados Unidos siguiendo el principio de la superioridad del hombre blanco persiguieron, desplazaron y mataron a los hombres indígenas para reclamar sus tierras y convertirlas para el uso de los europeos. Mucha de esta historia brutal y genocida ha permanecido oculta y la mayoría de los africanos e indígenas que batallaron, sufrieron y murieron de estos modos nunca han sido reconocidos ni honrados. Apoyar la labor de la Iniciativa de Justicia Equitativa de colocar estas placas conmemorativas, o elegir colocarlas por su propia cuenta tendrá como resultado que la Iglesia Episcopal cumpla sus convenios de “buscar y servir a Cristo en todas las personas” y de “luchar por la justicia y la paz entre todas las personas y respetar la dignidad de todo ser humano”.