A056 Comunión a Través de las Diferencias

La 79a Convención General ordenó al Obispo Presidente y al Presidente de la Cámara de Diputados que designaran conjuntamente un Grupo de Trabajo sobre la Comunión a Través de las Diferencias, compuesto por no más de 14 personas, que representaran la diversidad en esta Iglesia con respecto al trasfondo cultural, de edad, raza, género y orientación sexual, incluidos miembros de países distintos de los Estados Unidos, la mitad de los cuales sostuvieran que el matrimonio es un “pacto entre un hombre y una mujer” (BCP, 344), la mitad de los cuales sostuvieran que el matrimonio es un “pacto entre dos personas” en presencia de Dios (Resolución 2018-A085), y que todos ellos buscaran un camino hacia el florecimiento mutuo en La Iglesia Episcopal; y asimismo Nuestro Grupo de Trabajo presentó un informe y formuló recomendaciones a la 80ª Convención General, y nuestra resolución de habilitación especificaba que nuestro Grupo de Trabajo continuaría solo a petición de la próxima Convención General.

El Grupo de Trabajo hizo todo lo posible, a pesar de las limitaciones impuestas por la epidemia de Covid-19, para llevar a cabo esta labor, cuyo fruto se recoge en su Informe del Libro Azul a esta Convención. Cabe destacar la definición de trabajo de “florecimiento mutuo” elaborada por el Grupo de Trabajo y una “herramienta de conversación” para ayudar a los miembros de esta Iglesia a participar en esa definición y en la conversación en general. El Grupo de Trabajo también articuló un marco teológico útil para comprometerse con la comunión a través de la diferencia, reconociendo los muchos desafíos y tensiones presentes en ese trabajo. Aunque creemos que hemos realizado un importante trabajo teológico y relacional sobre lo que significa caminar juntos como discípulos de Jesús en el Camino del Amor, solo hemos comenzado un proceso que pide a gritos una mayor exploración. Creemos que la reconciliación y el “florecimiento mutuo” deben seguir siendo nuestro objetivo, por la gracia de Dios, pero que la revelación de la verdad, la transformación y la construcción de relaciones que son necesarias en el camino hacia ese objetivo no se dan de forma rápida ni fácil.

Los miembros del actual Grupo de Trabajo creen que la construcción del tipo de relaciones necesarias para llevar adelante este trabajo se vio gravemente obstaculizada por la pandemia de Covid-19 y nuestra incapacidad para reunirnos cara a cara. Proponemos que para hacer bien este trabajo, será necesario financiar al menos dos reuniones presenciales durante el próximo trienio, e idealmente tres. Nuestra sugerencia de no nombrar más de 12 miembros tiene por objeto hacer posible, desde el punto de vista financiero, la celebración de múltiples reuniones presenciales, pero un número mayor de miembros con un presupuesto más amplio también sería bienvenido.